ETAPA 1. Toledo - Villacañas.
- Distancia: 104 Kms.
- Tiempo Pedaleando: 5 h. 55 min.
- Velocidad Media: 17,6 km/h.
- Altitud acumulada: 1.015 m.
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Nos ponemos el despertador a las 6,00h. y una vez desayunados en plena calle salimos a las 7,05h. en busca del puente de San Martín, nuestro punto de inicio en la ruta, una vez allí ponemos a cero nuestros cuentakilómetros y ahora si, comenzamos nuestra aventura de siete días por las tierras de Don Quijote.
Son las 8,20 y llevamos 9,5km.es debido a que salir de Toledo nos ha costado bastante y hasta el cigarral es todo en subida por pistas. A las 10,40 llegamos a Mora , pueblo donde habíamos quedado con la furgoneta para almorzar. Después del almuerzo a base de queso y melocotón salimos hacia Turleque son 20km y nos cuesta 2h. la culpa de alguien que ha quitado las indicaciones dentro de un olivar y nos hemos perdido, andamos con las bicis en la mano unos dos kilómetros entre piedras y sin rumbo por fin la lógica nos lleva hasta un cerro en la sierra del buey donde volvemos a coger las marcas.
Llegamos a un pueblo deshabitado llamado Casa De La Solana, para nuestra sorpresa hay casas rehabilitadas, bajamos por una buena pista hasta el embalse de Finisterre, seguimos teniendo problemas con las señalizaciones y llegamos a la ermita del Cristo donde perdemos unos 15minutos en darnos cuenta que había una señal arrancada. Por fin llegamos a Turleque siendo las 13,30h como todavía nos quedaban bastantes kilómetros y el calor se empezaba a notar, decidimos llegar a Villacañas, nuestro punto de llegada, por carretera. Pero como no, la carretera nos metió en una autovía y tuvimos que entramos en un camino paralelo que con mucha suerte nos saco a la carretera que conducía a Villacañas, llegamos a las 14,55h. ya estaba Javier M. en el Hostal Picckin y tenia todo preparado, nos duchamos y bajamos rápidamente a comer.
Después todos subimos a las habitaciones a descansar, y a las 20.30h cargamos las bicis en la furgoneta para llevarlas hasta una gasolinera a limpiarlas, a la vuelta nos dimos un paseo por el pueblo, por cierto muy animado ya que estaban en fiestas y volvimos a cenar donde comimos, sin tomar ni una copa nos subimos a las habitaciones a dormir, el día había sido duro y el siguiente prometía igual.
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